lunes, 24 de noviembre de 2014

PROS Y CONTRAS DE VIVIR JUNTO ANTES DEL MATRIMONIO

PROS Y CONTRAS DE VIVIR  JUNTOS ANTES DEL MATRIMONIO

Pro: Podrán conocerse mejor antes de cerrar el trato de por vida (bueno, casi de por vida, porque existen los divorcios). Si verdaderamente crees que conoces a tu pareja, es hora de que vivan juntos… porque definitivamente se darán cuenta de lo poco que realmente se conocen. Esta es una gran ventaja porque, si tu religión lo permite, te ayudará a tomar la decisión del matrimonio.

Contra: Podría no funcionar…, ya se están conociendo y ¡no te gusta! Tiene sentido, ¿cómo ibas a saber que era un hombre tan desordenado, sucio y con tan pocos modales? Sí, esta parece una desventaja pero, ¿no es mejor saberlo ahorita que después de que se casen?

Pro: Desarrollarán una rutina personal. Llegarán a un acuerdo juntos sobre quién hará los trastes, tenderá la cama, cocinará, limpiará y hará todo lo demás. Es necesario crear una rutina para tener un orden pero, ¿no es comprobar que pueden llevarla a cabo? Será lindo para ambos saber que pueden estar juntos y triunfar en pareja.

Contra: Cuando se casen… ya no será lo mismo. Ya habrán vivido juntos así que las cosas no cambiarán mucho; su rutina ya está hecha, se conocen lo suficiente y se han tolerado lo necesario. Su primera noche juntos como marido y mujer será casi igual que la anterior.

Pro: Te acostumbrarás a sus hábitos. Los hábitos de tu pareja destruirán o fortalecerán su relación así que debes estar preparada. Tal vez no puedas soportar que simplemente no entienda que debe dejar su traste sucio en el lavabo; pero si viven juntos, seguramente ya intentaron arreglar el problema y, si llegaron a un acuerdo, te habrás acostumbrado a este mal hábito suyo.

Contra: Ya no querrá casarse. Después de vivir juntos, tal vez él ya no esté interesado en casarse contigo, después de todo es prácticamente lo mismo, sólo que habrá un papel que indique su matrimonio. Desafortunadamente esto puede suceder y, si verdaderamente te preocupa, ¡platica con él! Todo tiene solución con una buena comunicación.

Pro: Estabilidad financiera. No es lo mismo rentar un departamento por tu cuenta que compartir gastos con otra persona. Si ambos viven juntos, podrán rentar un depa más grande, tal vez comprar un coche o darse otro tipo de lujos; esta es una gran ventaja porque también sabrán exactamente cómo dividir los gasto.

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DIFERENCIA DE EDAD EN PAREJAS

DIFERENCIA DE EDAD, VENTAJAS Y DESVENTAJAS.

Mi pareja es mayor que yo, ¿Cuáles son las desventajas?
  • Experiencia de vida. Los años que separan a la pareja han servido evidentemente para acumular muchas vivencias que la otra parte desconoce. El ritmo de vida o los objetivos difieren entre las partes.
  • Relaciones íntimas. La energía del hombre cambia con la edad. Si bien es cierto que contará con más experiencia para saber cómo complacerte, también le resultará más complicado seguir tu ritmo y los encuentros serán más esporádicos.
  • Planes de futuro. Es posible que con tu edad te plantees tener un hijo, sin embargo, este objetivo de vida quede lejos a tu pareja. Es posible que ya los haya tenido o, tal vez, ya no tenga edad para cuidar de bebés.
  • Inmadurez. Es posible que, ante una discusión, surjan reproches de su parte acusándote de inmadurez en lugar de afrontar su responsabilidad.
  • Círculo de amistades. Su entorno de amigos y conocidos, evidentemente, estará en consonancia a su edad, por lo tanto, esta circunstancia es posible que te haga sentir desplazada ante un entorno con el que no conectas por afinidad e intereses.
Ventajas de tener una pareja mayor
  • Futuro planificado. Un hombre mayor tiene más seguridad emocional y una vida planificada. No se trata de un chico joven que no tiene metas vitales establecidas.
  • Menor inmadurez. Si bien es cierto que podemos encontrar salvedades, lo normal es contar con la madurez propia tu pareja dada su edad al contrario que ocurre con los chicos jóvenes.
  • Comportamiento coherente. La edad de tu pareja conlleva aparejado una serie de responsabilidades que éste asume con naturalidad respondiendo a las necesidades que implica la vida en pareja y el correspondiente compromiso sin ningún tipo de problema.
  • Relación saludable. Los hombres mayores tienen la capacidad de comprender las necesidades que surgen en una relación y detecta las cuestiones relevantes para su pareja, vitales para construir y mantener la relación.
  • Apoyo constante. Los hombres mayores tienen mayor capacidad de empatizar con la pareja, conocen aquellas sensaciones que experimentan porque ya ellos antes las han experimentando. Por lo tanto, son el soporte, el apoyo emocional perfecto durante todas las fases de la relación.





INFIDELIDAD


LA FIDELIDAD



La persona fiel es aquella que cumple con sus promesas y mantiene su lealtad aún con el paso del tiempo  y las distintas circunstancias. La fidelidad supone seguir un proyecto de vida que fue establecido a partir del acto de la promesa.

La fidelidad en un matrimonio puede ser una obligación moral (quienes están casados en un rito religioso deben obedecer el mandato de Dios) o legal (cuando es el Estado el que certifica la unión). Por eso, quienes son infieles pueden ser castigados de acuerdo a la normativa vigente. En la antigüedad, incluso, existían castigos corporales y torturas a los infieles.



En la vida matrimonial  el concepto de fidelidad está muy devastado; hay quienes creen que el ser humano no es naturalmente monógamo por lo que el intento de establecer una vida estable junto a otra persona de por vida es ir contra su naturaleza, esto explicaría por qué es tan común que las parejas duren poco y que el concepto de familia haya cambiado tanto en los últimos años. Posiblemente, el día que el ser humano acepte que nació para ser libre y no se deje atar y estructurar para tantas barreras ideológicas, el concepto de fidelidad en una pareja desaparecerá.

Al trascender la relación de pareja, la fidelidad es una virtud que nace a partir del respeto por la confianza que una persona deposita en otra. No sólo se debe ser fiel en el amor, sino también en la amistad y el deber.






CELOS EN LA PAREJA

¡QUÉ SON LOS CELOS?

Podríamos definirlos como un estado emotivo ansioso que padece una persona y que se caracteriza por el miedo ante la posibilidad de perder lo que se posee-tiene, o se considera que se tiene-posee, o se debiera tener-poseer (amor, poder, imagen profesional o social...).

En el ámbito sentimental, el rasgo más acusado de los celos es la desconfianza y sospecha permanentes en el otro que tiñen, y perjudican gravemente, la relación con la persona amada. La mayoría entendemos por celos ese confuso, paralizador y obsesivo sentimiento causado por el temor de que la persona depositaria de nuestro amor prefiera a otra en lugar de a nosotros.
Cuando se muestra en su forma aguda, el origen de los celos hay que buscarlo en situaciones neuróticas o, en general, psicopáticas.

LOS CELOS NO SON AMOR

no siempre son consecuencia de un gran amor, ni indican cuánto se quiere, se necesita o se desea a la otra persona. Y, normalmente, quienes padecen preferentemente estos ataques de celos son personas muy centradas en sí mismas, que sólo se curarán saliendo de su autoencierro.






AMOR O COSTUMBRE

AMOR O COSTUMBRE

Cuando tenemos una relación de pareja muchas veces el tiempo y la monotonía hace que el amor se convierta en costumbre y no sabemos diferenciarlo.Y es que cuando las relaciones amorosas cambian, se estancan, y dejan de renovarse para dar paso a la comodidad de saber y conocer “a profundidad” a la pareja que nos da la seguridad que creemos nos hará felices en la relación amorosa, la sorpresa es que al encontrar esa comodidad que genera la costumbre, el amor parece salir por la ventana.
El amor está peleado con la costumbre porque hace las cosas predecibles, lo que elimina la sorpresa y la espontaneidad en las acciones y expresiones amorosas, las actitudes rutinarias llevadas por demasiado tiempo impiden la entrada a conocer y compartir nuevas experiencias.
Pero la comodidad emocional que produce la costumbre no la da el amor, eso también es cierto.
Cuando el amor está en medio de dos personas se vive cierta inseguridad, porque en este sentimiento, pese a que ya se haya pasado a la etapa de aceptación de lo bueno y malo de la persona amada, aún quedan cosas que la hacen impredecible o que nos resultan misteriosas de ella, lo que genera un deseo inconsciente de seguir conociendo y experimentando.
Con la costumbre todo está dicho, lo bueno y lo malo, sabemos de qué sí y de qué no es capaz la persona, conocemos lo que piensa, por qué lo piensa y cómo actuará en determinadas condiciones, y a la larga esto pierde el chiste.
Este exceso en el conocimiento del otro y de cómo se da la relación amorosa le quita la pasión y las ganas de innovación porque representan un desequilibrio a esta seguridad.

 
 
 

AMOR Y OBSESIÓN

AMOR Y OBSESIÓN

Amar a alguien es una emoción humana capaz de ayudar a reconciliarse con la vida, producir un cambio en la percepción y poder ver todo más bello.
Pero también, el que cree amar, puede volverse posesivo y cruel hasta el punto de poner en peligro la relación.
El falso amor se puede transformar en obsesión en personalidades depresivas que tienden a relacionarse en forma simbiótica.
Necesitan sentirse dueños del otro, como parte de sí mismos, para poder controlarlo y manipularlo y cualquier actitud de independencia es interpretada como falta de amor.
Pero si esa persona no puede crecer ni tener una vida propia, además de perder la oportunidad de desarrollar su potencial, pierde su identidad, enajenando su propia vida para mantener una relación enferma.
Según la teoría psicoanalítica, la personalidad depresiva es el resultado de un trauma en una etapa muy arcaica del desarrollo psicosexual, durante la lactancia, cuando todavía no hay reconocimiento del yo y del no yo.
El trauma es un acontecimiento imposible de controlar que provoca la incapacidad para responder en forma adecuada y que provoca perturbaciones en la organización psíquica.





DEL AMOR AL ODIO


DEL AMOR AL ODIO

Cuando el amor desaparece, en ocasiones se transforma en odio y surge un gran rechazo hacia nuestra pareja y todo lo referente a ella. Aunque no es común sentir odio cuando se deja de amar, suele ocurrir con relativa frecuencia. Las causas son difíciles de saber, aunque hay algunas actitudes que pueden ser el detonante de ese sentimiento.
¿Es posible odiar a alguien que has amado? Es posible que el sentimiento positivo que teníamos hacia nuestra pareja dé un giro radical y se convierta completamente negativo, molestándonos todo lo relacionado con ella y sintiendo un fuerte rechazo hacia nuestra pareja. La hostilidad, al igual que el amor, surge sin saber cuál es la razón.Nos encontramos ante ese sentimiento sin saber cuál ha sido exactamente el motivo ni aquello que lo ha originado. Sin embargo, está presente ya quella persona a quien tanto amábamos, se convierte sin saber cómo, en una persona para nosotros inaguantable; a quien no soportamos. Pero, ante todo, partimos de la idea de que un amor verdadero aunque desaparezca, no tiene necesariamente que transformarse en odio. Para que aparezca el odio, quien lo siente se ha estado recreando sistemáticamente en los defectos y aspectos negativos de su pareja. Se siente frustrada al no encontrar lo que esperaba de ella o bien surge como respuesta al dolor que le ha podido causar. Puede aparecer como un mecanismo de defensa, ser la consecuencia del dolor.