Pro: Podrán conocerse mejor antes de cerrar el trato de por vida (bueno, casi de por vida, porque existen los divorcios). Si verdaderamente crees que conoces a tu pareja, es hora de que vivan juntos… porque definitivamente se darán cuenta de lo poco que realmente se conocen. Esta es una gran ventaja porque, si tu religión lo permite, te ayudará a tomar la decisión del matrimonio.
Contra: Podría no funcionar…, ya se están conociendo y ¡no te gusta! Tiene sentido, ¿cómo ibas a saber que era un hombre tan desordenado, sucio y con tan pocos modales? Sí, esta parece una desventaja pero, ¿no es mejor saberlo ahorita que después de que se casen?
Pro: Desarrollarán una rutina personal. Llegarán a un acuerdo juntos sobre quién hará los trastes, tenderá la cama, cocinará, limpiará y hará todo lo demás. Es necesario crear una rutina para tener un orden pero, ¿no es comprobar que pueden llevarla a cabo? Será lindo para ambos saber que pueden estar juntos y triunfar en pareja.
Contra: Cuando se casen… ya no será lo mismo. Ya habrán vivido juntos así que las cosas no cambiarán mucho; su rutina ya está hecha, se conocen lo suficiente y se han tolerado lo necesario. Su primera noche juntos como marido y mujer será casi igual que la anterior.
Pro: Te acostumbrarás a sus hábitos. Los hábitos de tu pareja destruirán o fortalecerán su relación así que debes estar preparada. Tal vez no puedas soportar que simplemente no entienda que debe dejar su traste sucio en el lavabo; pero si viven juntos, seguramente ya intentaron arreglar el problema y, si llegaron a un acuerdo, te habrás acostumbrado a este mal hábito suyo.
Contra: Ya no querrá casarse. Después de vivir juntos, tal vez él ya no esté interesado en casarse contigo, después de todo es prácticamente lo mismo, sólo que habrá un papel que indique su matrimonio. Desafortunadamente esto puede suceder y, si verdaderamente te preocupa, ¡platica con él! Todo tiene solución con una buena comunicación.
Pro: Estabilidad financiera. No es lo mismo rentar un departamento por tu cuenta que compartir gastos con otra persona. Si ambos viven juntos, podrán rentar un depa más grande, tal vez comprar un coche o darse otro tipo de lujos; esta es una gran ventaja porque también sabrán exactamente cómo dividir los gasto.
